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PUEDES DEJARLO COMPLETAMENTE
Como ex–consumidor de sustancias psicoactivas, puedo hablar al respecto dando la esperanza de que realmente sí es posible dejarlo completamente, pero no con la lucha de tratar no recaer sino realmente experimentar una libertad en tu mente y en tu cuerpo, que ni siquiera lo desees.
Estuve atrapado allí; quería hacerlo por lo que causaba en mí, empezó a empeorar cuando me di cuenta que lo quería hacer así el momento fuera inapropiado, buscaba cualquier oportunidad para hacerlo.
En mi caso particular, entendí que solo era una manera de escapar de una realidad donde había depresión y soledad, decisiones mal tomadas que ahora pesaban en mi vida. Las drogas se volvieron parte de mí, sentía que sin eso no había vida realmente, pero lo más irónico es que tampoco tenía vida con eso, toda esta ilusión y distracción de tu mente solo te mantienen cautivo y pueden llevarte a la destrucción total como muchos ahora mismo.
Empecé a buscar a Dios con todo mi corazón, le pedía que me ayudara y hubo arrepentimiento en mi corazón, es decir, me detuve de hacerlo delante de Dios, pero eso no iba a ser suficiente, pues se requiere de una ayuda sobrenatural para enserio no querer hacerlo.
Estuve bien un tiempo y luego las tentaciones llegaron, aparecían “porros” de marihuana a la mitad por ahí donde yo justo iba caminando y venían pensamientos de recogerlos, qué curioso, ¿no? es como si alguien lo estuviera haciendo a propósito para meterme allí de nuevo… Pues sí, estas drogas solo son un arma que usa Satanás para mantenerte muerto en vida, en un ciclo que se repite y que al final te va a destruir a ti y a los más cercanos.
Después de haber recaído, lloré desconsoladamente delante de mí Dios, totalmente avergonzado por haberlo hecho de nuevo, Él simplemente cambió mi corazón, con su perdón y con su poder quitó el deseo, quitó esa esclavitud y decidí entregarle mi vida por completo, seguirlo y obedecerlo en lo que Él quisiera.
Ahora soy libre y aborrezco hasta el olor cuando en algún lugar lo percibo.
Puedo decirte que el primer paso es el arrepentimiento, y esto es, detenerte primero en tu corazón, no querer hacerlo más, luego dar un paso de botar lo que tengas, decirle a Dios que haces lo humanamente posible y le pides que Él cambie tu corazón y tu mente, que ni siquiera lo desees nunca más. Luego es importante confesar a Jesús, como el hijo de Dios que vino a quitar la esclavitud del pecado de nosotros, “Jesús creo en ti, creo que eres el hijo de Dios que murió y resucitó para librarme del pecado“, luego pídele el Espíritu Santo, “dame tu Espíritu, porque donde está tu Espíritu ahí hay libertad“
