HISTORIA DETRÁS DEL PROYECTO

El Señor ha inquietado nuestro corazón y ha hablado de muchas maneras. Entendemos que lo que Dios quiere y desea es que no haya formas humanas, esfuerzos meramente humanos, no quiere que Su iglesia esté encerrada, no quiere discípulos adormecidos, no quiere entretenimiento; el Señor quiere una iglesia encendida, que camina en el poder del Espíritu Santo y que Enciende la tierra.

Luego de varios años de pruebas, tratos, procesos y disciplina de parte del Señor, llega este momento en Marzo del 2025 donde Él empieza a mostrar cuál es su voluntad en mi vida y es la misma voluntad para cada seguidor de Jesús, “anunciar las buenas noticias de salvación, sanar los enfermos y quebrantados de corazón, expulsar demonios, resucitar a los muertos y hacer discípulos que a su vez hagan más discípulos enseñándoles a obedecer las palabras de Jesús”. 

Es un tiempo donde no son unos pocos haciendo esa labor mientras los demás solo escuchan cada 7 días un mensaje diferente pero que su vida simplemente sigue igual durante años, sino que ahora cada discípulo va a tomar su posición en el Reino de los Cielos para ejercer el sacerdocio que se nos ha entregado y la autoridad de Jesús para hacer lo que nos mandó a hacer, es un tiempo donde las distracciones y los deseos personales ya no van a tener lugar en nuestro corazón porque vamos a caminar apasionados por su nombre, siendo obedientes y avanzando hacia lo que está adelante.

Desde Enero del 2025 estuve buscando trabajo y todas las puertas curiosamente se cerraban, no importa dónde enviara mi hoja de vida, no pasaba nada y cuando alguna empresa me contactaba, yo hacía los procesos y al final solo de la nada cancelaban la entrevista final y no me volvían a contactar, así pasó Enero, Febrero, entonces el Señor me habla a través de la historia de Jesús y Lázaro. Me dice que Él llega en el momento que el Padre va a ser glorificado, así sea un momento donde huela todo mal y esté muerto, Él llega para resucitarlo y darle vida. Leyendo el pasaje, ante mis ojos resalta el número 3, por los 3 días que llevaba muerto Lázaro y que al 4 lo resucitó. Llegó el tercer mes, Marzo y empecé a recibir información detallada de lo que el Señor quiere que haga, me entrega el nombre del proyecto, me muestra el logo, me dice que quiere que grabemos testimonios de todos los discípulos que se han levantado en estos años, luego, el 14 de Marzo tengo un tiempo con el Señor muy poderoso, donde al ver todo lo que me había entregado y me había guiado a desarrollar en tan solo 2 semanas, solo pude postrarme y exaltar su inteligencia, su sabiduría y su creatividad, en medio de este momento tan poderoso y glorioso tengo una visión “Estoy con mi amigo y hermano Oscar, tenemos equipos de grabación, luces y maletas y nos vamos al aeropuerto para luego volar hacia un país desconocido para nosotros, con un idioma que no entendíamos y allí grabábamos el testimonio de una persona que tuvo un encuentro poderoso con Jesús”, luego de ver esta visión, tuve temor al Señor, porque cada vez más podía ver lo que Él quiere hacer, es grande, es más grande que yo y estoy convencido que sin Él esto no es posible. Luego de tener esa visión, dirijo mi mirada hacia el balcón del apartamento donde vivo y veo el cielo y sale de mí una palabra profética: “Veo una nube que se acerca y la lluvia va a ser derramada en gran manera, así las semillas van a morir para poder crecer y dar fruto”. Estando lleno del Espíritu Santo, supe lo que eso significaba: “va a haber un derramar del Espíritu Santo, va a ser muy grande, esto va a hacer que las personas mueran a sí mismas en arrepentimiento, bautizo y recibiendo el Espíritu Santo, en pocas palabras, van a nacer de nuevo para que así puedan crecer y alcanzar a muchos”.

Este proyecto es una herramienta para que otros puedan ser discipulados y puedan ser discípulos activos de Jesús. Apasionados por Su nombre, apasionados por Su obra, apasionados por Su presencia, apasionados por Su Gloria

A través de este proyecto vamos a extender el Reino de los Cielos, vamos a predicar el evangelio y vamos a capacitar discípulos para que a su vez hagan más discípulos obedeciendo y enseñando a obedecer las palabras del Ungido, nuestro Señor Jesús. 

                                           – Julián Bustos

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